El escurridizo punto G

Pequeño tutorial para grandes momentos

A raíz de una publicación del Sr Sarastro, iba a escribir sobre el squirting pero... como para lograrlo hay que encontrar una zona un poquito peliaguda, voy a empezar por hablar de ella.
                                                                                 
El escurridizo punto G, ese gran desconocido
 
El punto G es como el Santo Grial, generaciones y generaciones de exploradores lo han buscado sin éxito y pocos han sido los elegidos, pero... ahí está, escondido en alguna parte.
Nuestro tímido amigo no es una zona aislada dentro de la vagina sino que es una parte del clítoris. Sorpresa!! El clítoris no es solo el botoncito danzarín con el que nos gusta jugar a todos, va más allá, concretamente hasta detrás de los labios. Para que os hagáis una idea, es como el huesecillo del pollo que usamos para buscar la suerte (si, yo también hago esas chorradas, que pasa tongue-out)
Como ya sabemos, encontrar el punto G no es sencillo, pero tampoco es imposible. Vamos a ver unos consejitos para dar con él. ¿Os apetece?
Lo primero es que el ambiente sea relajado para que la mujer esté tranquila y cómoda, cuando hayamos conseguido el estado de relajación ideal, comenzamos a masajear la abertura de la vagina para después, con calma y suavidad,(pumba y que se le pongan los ojos como huevos duros, no)  introducir los dedos sin demasiada profundidad y subiéndolos hacia el ombligo. En lugar de meterlos y sacarlos, el movimiento que tenemos que hacer, siempre despacio para ir identificando cada zona, es como si dijéramos con señas "ven acá pa'ca"
¿Lo tenemos claro? Bien, pues vamos a ver que posturas nos pueden ayudar a estimularlo cuando lo que introducimos no son los dedos tongue-out
Perrito: 
Esta postura nos mola mucho a la mayoría por esta razón entre otras, ya que además de que la penetración es más profunda, ¿ A quién no le gusta un buen pollazo? Upsssss perdón, me he emocionadoembarassed facilita variar el ángulo ayudando así a encontrarlo.
Consejo para ellas : Apoyaos sobre los antebrazos o empujad la cadera hacia atrás buscando la posición que os resulte más cómoda.
 
Misionero cerrado: 
Esta es una variación de la postura clásica, que aunque no permite una penetración muy profunda (nos quedamos sin pollazo) crea una sensación más fuerte y provoca una fricción mayor sobre nuestro querido G,
Consejo para ellas: Tumbaos sobre la espalda, cerrad las piernas y dejad que él se monte encima.
 
Vaquera:
Aquí somos nosotras las que estamos encima (yuuuuujuuuuu) y nos permite controlar la profundidad, el ritmo y el ángulo para que lo encontremos solitas.
Consejo para ellas: En lugar de subir y bajar, moveos de atrás a delante.
 
Bueno, espero que estos consejitos ayuden a que nuestro escurridizo amigo haga acto de presencia.
Señores, cojan el látigo, el sombrero, y al más puro estilo Indiana Jones... ¡¡ vayan en busca del Grial !!
¡¡ Aaaah !! Vosotras nunca olvidéis que la autoexploración es nuestra mejor aliada.

 


Srta_VonBismark

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