Castigar de forma correcta

La educación a veces conlleva castigos, pero cuidado, siempre hay que buscar el que sea más eficaz para esa sumisa en concreto; y no siempre es el castigo físico.

Castigar de forma correcta

Cuando estás buscando activamente entrenar a una sumisa como parte de tu vida, debes desconfiar de los "expertos" que hablan del castigo físico como la mejor y única manera de controlarla y hacer que haga lo que lo que le pidas. El castigo tiene muchas formas para la sumisa que hay que considerar.

El castigo físico. Consideraciones.

El problema con el castigo físico como medio de entrenamiento de sumisas es que ha sido visto con un cierto glamour en los medios de comunicación y en las páginas web porno. Parece que todo lo que necesitas hacer es azotarla un poco y se vuelve complaciente y obediente. Por supuesto, esto parece algo agradable para un dominante y ciertamente haría su vida más fácil, pero esto no siempre es el caso.

Por otra parte, el hecho es que a muchas sumisas les gusta el castigo. Mucho. Quieren que las azoten y las degraden porque las excita y hace sentir placer. Aunque no hay nada inherentemente malo con esta reacción, la idea de una relación de sumisa y Amo es una relación en la que el Amo determina cómo educar a la sumisa en un momento dado. Cuando la sumisa hace algo mal, debería estar molesta por haber fallado a su Amo, no feliz de recibir un castigo.

Incluso algunas sumisas llegan a desobedecer a propósito para recibir castigos físicos. Esto no va a ayudar al proceso de entrenamiento y puede llegar a ser frustrante para un Dominante que es nuevo o que simplemente no tiene la experiencia para controlar las reacciones de la sumisa y se sentirá muchas veces confundido.

Estrategia.

Un buen planteamiento como Dominante es hablar con tu sumisa antes de entrar en una relación más formal. Conocer lo que la excita y lo que la hace sentir más servil. La mayoría de las sumisas tienen muy claras estas reacciones en ellas mismas. Las sumisas saben cuándo son masoquistas y cuándo la degradación verbal puede reducirlas a ser serviles. Hablar con antelación es la mejor manera de empezar a averiguar lo que va a funcionar en la relación.

Pero la verdadera "cura" para los castigos que no educan es detener inmediatamente lo que no funciona. Castigar la misma desobediencia una y otra vez esperando resultados y que la sumisa cambie no es la mejor idea; todo seguirá igual.

Investigar y descubrir.

Para evitar que esto ocurra, hay que averiguar qué es lo que va a funcionar como castigo para la sumisa: humillación, degradación, actividades en público, humillación verbal, etc. Cada persona es diferente, pero habrá una cosa que la sumisa en cuestión no querrá hacer y que le resulte muy desagradable, ese es el castigo real para ella - y algo que intentará evitar en el futuro posibilitando el principio de una educación correcta.


Hattori_San

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Comentarios
vatne_sum 1 y

Me ha gustado mucho el artículo, a parte de bien escrito, lo que dice dice en él me parece que puede ser esclarecedor para muchos Dom. La información es Poder Jajja, hay quién no sabe poner castigos e incluso se sienten Amos objeto, pues los castigos que ponen pues…. como que MOLAN Jajja. Cada persona es un mundo y cada sumisa también, para poder educar primero hay que conocer. Un placer leerle Caballero